Animales en el Islam

(Fotos Pexels)

por Beatriz Batista

“Y ha preparado la tierra para todas las criaturas”  Corán 55: 10

El Islam es una religión monoteísta que promueve la paz, la dignidad, el respeto, la tolerancia, la justicia y la misericordia. Su dogma de fe se basa en el libro del Corán, donde se atestigua que no existe más deidad que Allah y que Muhammad es su último mensajero.  

El Islam defiende los derechos de los animales al igual que los de los seres humanos y por ello ordena tratarles con bondad y justicia. Condena los maltratos, prohíbe que se les marque, se les corten las orejas y se coma la carne de un animal que haya sido golpeado, lastimado, mutilado, asfixiado o cornado, así como veda comer animales inmolados en altares idólatras y la caza por entretenimiento. En este último caso solo se permite comer la carne del animal capturado por los animales adiestrados para la caza: los sabuesos.

Es permitido en la tradición islámica el consumo de carnes y productos de origen animal, pero a la vez se insiste en que se debe evitar infligir dolor a los animales. Al sacrificar a un animal se le debe cortar la yugular y hacer segregar la sangre para limpiarlo, por lo que se recomienda la ejecución con un cuchillo bien afilado para evitar el sufrimiento. A lo anterior se le denomina método halal según las leyes alimenticias islámicas.  

Allah señala que los animales, al igual que los humanos, forman comunidades y tienen derechos similares: “[…] no hay animal que camine sobre la tierra ni ave que vuele con sus dos alas, que no forme comunidades como vosotros: ningún detalle hemos descuidado en nuestro decreto. Y una vez más: ante su Sustentador serán (todos) congregados”. (Corán 6: 38)

Al-Qurtubi comenta este versículo diciendo: “Al igual que vosotros, son grupos que Allah ha creado, les da alimento, y hace justicia entre ellos. Por lo tanto, no deberías hacerles daño ni transgredir los límites que se os ha encomendado. Así como somos responsables de nuestro comportamiento hacia otras personas, también hemos sido responsabilizados de nuestro comportamiento hacia los animales. En el Día del Juicio, Allah restablecerá los derechos de todas las criaturas, así como de los animales”. (Al-Jāmi’ li-Aḥkām al-Qur’ān 6:38). 

El profeta Muhammad era la misericordia personificada, mostraba compasión a quienes le rodeaban: familia, huérfanos, amigos, extraños, animales e incluso enemigos. Enseñó a sus seguidores que debido a que los animales y el medioambiente son parte de la creación de Allah debían ser tratados con dignidad.

Las palabras y el comportamiento del profeta Muhammad demuestran que dañar y hacer sufrir a criaturas indefensas no solo es completamente inaceptable, sino que también tendrán que rendir cuentas a Allah por tales acciones en el día del juicio. 

En cambio, el fundamentalismo supuestamente islámico (corriente ortodoxa del Islam) justifica la violencia hacia los animales. Frente a esta posición, a continuación, se presentarán varias evidencias que desmontan tal visión.

Primero, como se ha planteado anteriormente, la compasión en el Islam es un valor que no se limita a los seres humanos. En una ocasión le preguntaron al profeta Muhammad: “Oh, Mensajero de Allah, ¿Hay alguna recompensa por la caridad incluso hacia los animales?”. El profeta respondió: “Hay recompensa en cada acto de caridad hacia cualquier ser vivo” (Ṣaḥīḥ al-Bukhārī 5663, Grade: Muttafaqun Alayhi).

Otro aspecto es la empatía que se muestra con los animales; se les reconoce capaces de sentir semejante al humano. En una narración de Abu Huraira 1 se demuestra lo siguiente:  

El Mensajero de Allah dijo: “Una vez un hombre mientras viajaba sintió mucha sed. Encontró un pozo y descendió y bebió de él. Cuando salió del pozo vio a un perro jadeando de la sed y lamiendo la tierra. El hombre dijo: este perro ha sentido sed del mismo modo que yo la sentí. Bajó al pozo, llenó su zapato de agua y sujetándolo con la boca trepó hasta arriba y le dio de beber al perro. Allah apreció su acción y le perdonó sus pecados” 2.

El maltrato, de igual manera, es condenado. Se evidencian castigos severos como el que Ibn dijo: “Una mujer entró al Infierno porque ató a un gato, no le dio de comer ni le dejó irse para que se alimentara de los insectos de la tierra” (Bukhaari, 3140; Muslim, 2242). El mantener a un animal lejos del alimento y el agua, incluso descuidar el riego de los árboles frutales y las plantas hasta que mueran es, de acuerdo con las propias palabras de Allah, corrupción sobre la tierra.

Por otra parte, se evidencian otros tipos de castigos por maltratar a un animal. Muslim narró de Ibn Abbas que el Profeta pasó por un burro que había sido marcado en la cara y dijo: “Allah maldiga a quien le marcó”. Otro caso es la reprensión del Profeta a sus compañeros cuando perturbaron el nido de un pájaro. Abdullah relata sobre tal hecho: “Estábamos de viaje y vimos un gorrión rojo que tenía dos crías. Cogimos sus crías por lo que el gorrión empezó a batir sus alas. El Profeta vino hacia nosotros y dijo: ʽ¿Quién la ha perturbado quitándoles a sus hijos? Devolvedles a sus hijos” (Sunan Abī Dāwūd 5268, Grade: Sahih).

Además, la matanza de animales por deporte o diversión está prohibida y considerada como una crueldad. Sa’eed ibn Jubair comentó: “Estaba en presencia de Ibn Omar cuando pasamos por un grupo que había colgado a un pollo y lo usaban como diana. Cuando vieron a Ibn Omar huyeron y lo dejaron atrás”. Ibn Omar dijo: “quienquiera que haya hecho esto, entonces el Profeta, ha maldecido a quienquiera que haya hecho esto” (Ṣaḥīḥ al-Bukhārī 5196, Grade: Muttafaqun Alayhi). En otra narración, Ibn Omar expuso: “El Mensajero de Allah ha maldecido a quien utilice como diana algo que tenga alma” (Ṣaḥīḥ Muslim 1958, Grade: Sahih).

Además, Abdullah ibn Ja’far dijo: “El Profeta pasó por una gente que lanzaba flechas a un carnero por deporte. El Profeta lo odió y dijo: No mutiléis vuestros animales” (Sunan al-Nasā’ī 4440, Grade: Sahih).

Es válido aclarar que en el Islam no solo son de interés los animales que andan o vuelan, sino también los insectos. Abu Huraira expuso: “El Mensajero de Allah dijo: Una vez había un profeta que estaba descansando debajo de un árbol cuando una hormiga le mordió, por lo que ordenó quitar su equipaje y quemar con fuego la morada de las hormigas. Allah le reveló: ¿No era suficiente con una hormiga?” (Ṣaḥīḥ al-Bukhārī 3141, Grade: Muttafaqun Alayhi). Un beneficio que se deriva de esto es la prohibición del castigo colectivo en la ley islámica.

En el siguiente fragmento se presenta un deber existente desde siempre y que en la actualidad conocemos como tenencia responsable: El Profeta vio a un camello cuyo estómago se había pegado a su espalda, y dijo: “Temed a Allah en estos animales que no hablan. Montadlos buenos, alimentarlos buenos”. 

El imam Ibn Hazm dijo en su libro Al-Muhalla: “La caridad hacia los animales es benevolencia y piedad, y cuando un hombre no colabora con el bienestar de los animales, está promoviendo el pecado y la agresión y desobedeciendo a Allah el Todopoderoso” 3. Tal pensamiento es otro aporte; ya no se trata solamente de no maltratar ni de ser pasivo en este tema, hay que colaborar y aportar al bienestar de ellos.

Una de las ayudas dadas por los grandes sabios fue el incluir  los derechos de los animales en sus tratados de ley y ética; ellos prescribieron obras buenas basadas en la bondad y prohibieron malas obras basadas en la crueldad. La prohibición del abuso moral de los animales es un nivel no alcanzado nunca por las religiones o filosofías en ningún momento, ni siquiera en la época actual en que abundan los escritos sobre derechos de los animales.

El Mensajero de Allah enseñó a los musulmanes a tener misericordia hacia toda la creación de Allah. Por ejemplo, existen muchos reportes de su aprecio por los gatos, lo cual dio como resultado su aceptación histórica entre los musulmanes. Los gatos eran muy comunes en el tiempo del Profeta; sobre estos dijo: “Ellos no son impuros y pueden mezclarse con vosotros”. El gato es un animal tan limpio que, según narraciones auténticas, uno puede realizar la ablución para rezar con la misma agua de la que bebió un gato. Sin embargo, es conocido que algunas personas hoy en día se oponen a la tradición del Profeta, realizando malvadas prácticas de tortura y envenenamiento a los gatos. 

Lastimosamente, otro animal doméstico muy maltratado es el perro. Ningún otro animal puede competir con él en su lealtad, sus habilidades como guardián y su talento como cazador. En la sura titulada “La cueva”, el Corán revela la historia de unos jóvenes que tenían fe y confianza en Allah y se refugiaron en una cueva por la persecución y violencia de los incrédulos de sus días. Ellos llevaban un perro con ellos, y el hecho de que Allah mencione el perro y lo cuente entre ellos indica su valor y el permiso de que los perros vivan entre las personas.

Allah dice: “Habrías creído que estaban despiertos, pero estaban dormidos. Les volteábamos hacia la derecha y hacia la izquierda, y su perro estaba con las patas delanteras extendidas en la entrada” (Corán 18: 18).

A manera de resumen, los derechos de las criaturas y animales sobre la humanidad, según el Islam, son:

  • Que se les provea lo que requieren, aunque hayan envejecido o enfermado de forma que no son útiles.
  • Que no se les cargue por encima de lo que pueden soportar.
  • Que no se les junte con otra criatura que pueda dañarles, bien de su especie o de otra, bien rompiéndoles sus huesos o dándoles cabezazos o hiriéndoles.
  • Que se les degüelle con gentileza y no se les despelleje o rompa sus huesos hasta que sus cuerpos se hayan enfriado y hayan muerto.
  • Que no se les degüelle a la vista de otros, sino en solitario.
  • Que sus lugares de descanso y abrevaderos sean confortables.
  • Que pongan machos y hembras juntos en épocas de apareamiento.
  • Que no se deseche lo que ha cazado. 
  • Que no se les dispare con nada que les rompa los huesos o les hiera de forma que su carne pase a ser prohibida para el consumo (Qawā’id al-Aḥkām fī Iṣlāḥ al-Anām 1/167).

Es cierto que tanto la Biblia como el Corán le otorgan al ser humano superioridad respecto a las demás criaturas, pero a su vez hacen un llamado al cuidado de ellas y de la naturaleza. 

En el Corán se alega que el hombre es favorecido (95: 4); Allah es dueño de todo cuanto hay en los cielos y en la tierra (4: 131), sin embargo, lo creado lo ha dejado en manos de los seres humanos (6: 165, 35: 39), por lo tanto, les concierne a los humanos la custodia y la no explotación de lo que se les encargó.

_______________

1 Su nombre de nacimiento es Abd al-Shams (siervo del sol), pero fue cambiado pues cuando era niño tuvo un gato y se lo conoció por ello como Abu Hurairah, que literalmente significa “padre del gatito”.

2 Cit. en Khalaf, Abdorrahman: “Los animales en el islam”, Eventos islámicos, 2018. Disponible en: https://eventosislamicos.com/ los-animales-islam/

3 Cit. en Fanar: “El medio ambiente en el islam”, Truth Seeker, 2014. Disponible en: https:// es.truth-seeker.info/oasis-de-creencia/el- medio-ambiente-en-el-islam/

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