Teoría de los derechos de los animales II

(Fotos Pixabay)

por Javier Larrea

En esta ocasión comentaremos la teoría bienestarista, que es parte de las teorías proteccionistas, tema mencionado desde el primer número nuestra revista. La teoría bienestarista cree que los animales pueden servir a los humanos, pero las personas deben tenerlos como seres sensibles, respetarlos y tratarlos de modo que no sufran innecesariamente, es decir, se busca reducir todo el posible daño que se les provoca al ser usados.

La inquietud por el bienestar de los animales se piensa que tuvo inicios en la cultura del Valle del Indio con la creencia en el retorno de los antepasados en forma animal y de que los animales debían sacrificarse con el respeto debido, como si fuese un humano. Todo esto respondía a la fe de la religión jaimista, aunque también se encuentran diversos ejemplos en el hinduismo y el budismo. Ellos asumían posiciones en relación a los animales que buscaban disminuir el dolor, la angustia y el miedo de estos que estaban subordinados a los humanos, para ello adoptaron dietas vegetarianas y codificaron sus acciones en normas. 

Las primeras acciones legales por el bienestar animal de las que se tienen constancia en la historia datan de 1822, cuando el político irlandés Richard Martin presentó ante el Parlamento un proyecto de ley que ofrecía protección a algunas especies de animales. Richard fue uno de los fundadores de la primera organización por el bienestar animal: la Society for the Prevention of Cruelty to Animals (Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales) o SPCA, en 1824. Esta organización recibió la bendición de la reina Victoria y comenzó a llamarse RSPCA (Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales). Todo esto y junto a las acciones más comunes de la época, como la vivisección 1, constituyeron, por aquellos días, el rostro de una lucha de contrarios, pues los nazis al tomar el poder en enero de 1933 utilizaron la vivisección como ataque a los judíos y llamaban a estas prácticas “ciencia judía”.

En 1965, se presentó la iniciativa del Gobierno del Reino Unido de ordenar una investigación sobre el bienestar de los animales escogidos para la cría intensiva. El profesor de zoología Roger Brambell dirigió tal estudio para dar respuesta a las molestias que se habían suscitado sobre la temática. De ese esfuerzo nace el Farm Animal Welfare Advisory Committee (Comisión Consultiva sobre el Bienestar de los Animales de Granja), que en 1979 se convirtió en el Farm Animal Welfare Council (Comisión sobre el Bienestar de los Animales de Granja).

En 1998, la Directiva 98/58/CE del Consejo, respecto al bienestar de los animales en las explotaciones ganaderas, dio normas generales para la protección de todas las especies. Estas reglas se basan en el Convenio Europeo para la protección de los animales en explotaciones ganaderas y reflejan las cinco llamadas libertades adoptadas por el Farm Animal Welfare Council. Dichas libertades del bienestar animal, que se exponen a continuación, son la base de la política bienestarista a nivel global:

  1. No padecer ni hambre ni sed (acceso al agua potable y tener una dieta que garantice un nivel adecuado de salud y vigor).
  2. No sufrir molestias (contar con un entorno adecuado de estabulación y con zonas de descanso cómodas).
  3. No sufrir dolor, heridas o enfermedades (poseer medios para la prevención o tratamiento rápido de padecimientos).
  4. Libertad para expresar su comportamiento natural (gozar de espacio e instalaciones, tener adecuada compañía de la propia especie).
  5. No sufrir miedo ni angustia (disfrutar de condiciones y tratos que eviten el sufrimiento psíquico).

El bienestar animal a nivel mundial se encuentra conexo con la responsabilidad social y está regulado en la norma ISO 26000 como parte de los principios que rigen el funcionamiento del medioambiente. Allí se expresa que el bienestar de los animales debería incluir la provisión de condiciones decentes de mantenimiento, procreación, producción, transporte y uso, planteamiento desarrollado por el Código de Salud de Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

“El principio básico de la igualdad no exige un tratamiento igual o idéntico, sino una misma consideración”, Singer P. (1975) Liberación animal

La OIE, en tiempos pasados Organización Internacional de Epizootias (OIE), es la organización rectora en materia de bienestar y sanidad animal, parecida a la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la esfera humana. Las normas de carácter internacional que se adoptan sobre este tema son aprobadas por la OIE y pasan a tener carácter obligatorio para todos sus estados miembros. La ISO 26000 registra el bienestar animal como un elemento asociado a la protección del medioambiente y la biodiversidad.  Expresa que una práctica relacionada y esperada de las organizaciones socialmente responsables es el respeto de los estándares y esquemas de certificación en la materia, así como la acción de acuerdo con las pautas de la OIE.

Entre los esfuerzos más significativos y desarrollados a nivel mundial está la Declaración Universal sobre Bienestar Animal (DUBA), la cual contiene los principios que, de ser aprobada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), animarían a los gobiernos nacionales a fomentar las iniciativas y legislaciones de protección a los animales. Esta declaración es la continuidad de la aprobada en 1978, pero con nuevos aspectos. El bienestar animal tiene una relación cada vez más estrecha con el evidente desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria y otros temas de interés para la ONU y, en tal sentido, DUBA podría favorecer el logro de algunos de los objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Los postulados bienestaristas son más antiguos y aceptados en comparación con los del movimiento por los derechos de los animales, el cual tiene un carácter más abolicionista. A pesar de desenvolverse con elementos diferentes, el bienestar animal como ideología proanimalista coincide con los derechos de los animales en el interés de proteger a estos frente a posibles violaciones o agravios. 

A diario se desarrollan frecuentes debates sobre el bienestar animal. Los diversos actores sociales tienden a enfatizar sus diferentes inquietudes: unos están preocupados por la salud básica y el funcionamiento de los sistemas donde viven los animales en su contexto diario; otros dan mayor importancia a los estados afectivos de los animales: dolor, angustia, etc.; y hay quienes se concentran en la capacidad de los animales para vivir con un comportamiento natural. Todos estos puntos de vista construyen los diferentes enfoques con que se puede evaluar el bienestar de un animal. En el 2017, en Colombia, se expresó desde el Consejo de Estado: “los animales como seres vivos, tienen dignidad en sí mismos, aunque no manifiesten su voluntad” 2, afirmando una vez más el derecho de no recibir malos tratos. 

Los animales son seres que sienten, capaces de diferenciar entre bienestar o sufrimiento, y ese único aspecto es el que éticamente debe motivar a respetar sus derechos. Es una razón que va más allá de la satisfacción de sus necesidades básicas, se trata de una lucha entre el bien y el mal, entre humanidad y miseria humana, entre el odio y el amor.

__________________

1 Es la división en partes de un animal, pero vivo, para examinarlos y estudiar sus órganos internos.

2 Cit. en Estol, Leopoldo: “Los derechos animales y el bienestar animal”, Decisión Ganadera, 2017. Disponible en: http://decisionganadera.com.ar/los-derechos-animales-y-el-bienestar-animal/

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