Bajo la ciudad

Foto tomada de la página de Facebook Salvamento y Rescate.

Por Gabriela Orihuela

Recuerdo que cuando leí, a través de una publicación en Facebook, el caso de la historia que les contaré, pensé en la frase final de la canción “Corazón de piedra”, del intérprete español Francisco Javier Álvarez Beret: “no es lo mismo estar solo que en soledad”. Beret no la escribió en igual contexto, pero, a fin de cuentas, quienes escuchamos la música podemos tomar cierta licencia para relacionar las letras con nuestro propio microuniverso. 

¿Por qué esta frase? Porque, según mi opinión, es la que mejor define la causa animalista.

***

El pasado 2 de septiembre no fue un día típico para la comunidad animalista en Cuba; resultó ser una fecha que recordaremos siempre. 

Marisbelle Bermúdez decidió dar, junto a su madre, un paseo con el propósito de ejercitarse. La mañana “pintaba bien”. El recorrido estaba agendado: Galeano, Malecón, Obispo. 

“Cuando caminábamos por el Malecón, frente a la estatua de Miranda, escuchamos un lloriqueo. Me asusté. ‘Un lloriqueo debajo de la tierra, ¿qué es eso?’” —contó Marisbelle, a la que cariñosamente llaman Mari. Ese lloriqueo venía de una alcantarilla; era un perrito atrapado. Ni Mari ni su madre podían actuar solas, por tal motivo, buscaron ayuda en el centro de trabajo más próximo. 

—No tengo ningún hierro ni nada. ¡Pobre perro! —contestó la persona a la que solicitaron auxilio. 

Ilustración hecha por el arquitecto Alex Martínez.

Al parecer, dejar abandonado —en estas condiciones sería dejar morir— es la solución cuando no se tienen los medios necesarios para socorrer a un ser indefenso. Decir “¡pobre perro!” y no hacer más para cambiar el panorama significa: “déjalo ahí”.

Mari me aclaró que el sitio es poco transitado. Nadie puede determinar cuánto tiempo estuvo el perrito bajo la ciudad. Nadie puede corroborar que no existieron oídos sordos ante el reclamo de desesperación. Quiero y me obligo a pensar que estas dos mujeres fueron las primeras en caminar por esa zona o las únicas que escucharon esos lloriqueos. 

Luego de un intento fallido de rescate, Mari llamó a Denis Fernández, quien, a su vez, reportó el hecho a Javier Larrea, presidente del grupo Bienestar Animal en Cuba (BAC). 

“Supe que Javier llamó a los bomberos. Pensamos que se iban a demorar. ¿Bomberos en esto?”, narró Mari. Otros protectores preocupados también llamaron; tantos lo hicieron que saturaron la línea.

Los bomberos del Comando 15 solamente tardaron pocos minutos en llegar al lugar señalado. 

Rescate de Campeón por el Comando 15.

Sin fuego, pero con urgencia

Me tomé la libertad de hacer una pequeña encuesta para conocer si mis amistades sabían de las labores sociales que realiza el Cuerpo de Bomberos del país.

Todos concordaban, como era de suponer, en que su deber radica en la extinción de incendios y el rescate de vidas humanas en todo tipo de siniestros. Pocos conocen que entre sus múltiples funciones está la de rescatar animales en peligro. 

Rescate de Campeón por el Comando 15.

El 13 de noviembre de 2019, en homenaje a los 323 años de la fundación del Cuerpo de Bomberos de Cuba, se inauguró la nueva sede del Destacamento Nacional de Salvamento y Rescate, sito en Zapata, entre 6 y 8, en el capitalino municipio Plaza de la Revolución.

Los uniformados (Yasel, Alexander, Harol David y Héctor) acudieron al llamado de auxilio; ellos pertenecen a ese destacamento a nivel provincial.  

“El Comando 15 acude a todo tipo de rescate y salvamento, de personas y animales, en incendios, accidentes, apoyo al Sistema Integrado de Emergencias Médicas, derrumbes y todo tipo de misiones de alto riesgo”, explicó el primer técnico de salvamento y rescate del Cuerpo de Bomberos de Cuba, Iván Navarro, para BAC

Imagen compartida en las redes sociales para agradecer al Comando 15.

Aunque una entrevista con estas valerosas personas resultó ser imposible (por el momento) era evidente que ese rescate no fue el primero. 

“El Cuerpo de Bomberos lleva cumpliendo esta tarea por más de 300 años. Pesa que muchos no la conozcan”, le comentó a Marisbelle Bermúdez, en una conversación más íntima, uno de estos hombres.

Mari cuenta que: “enseguida cerraron esa parte de la calle; utilizando sus aparatos abrieron la alcantarilla y el perrito comenzó a moverse. Después, investigaron todos los pasadizos del sitio y nos informaron que la única vía de acceso a esa zona era por el mar”.

No había dudas, el perrito fue lanzado al mar. 

Del llanto a Campeón

Yeddumi y Alexis, colaboradores de BAC, acudieron al lugar para prestar ayuda, al igual que la protectora Valia Ramos y Alfaro, vecinos de la zona que ofrecieron alimentos y agua para el perrito.

Rápidamente lo llevaron a la clínica veterinaria José Luis Callejas Ochoa, conocida como la clínica de Carlos III. “No estaba tan mal. Tenía fiebre, lo que corrobora lo dicho por los bomberos. El ser arrojado al agua y quedar mojado por un tiempo les da fiebre a los animales”, explica Mari. 

Campeón en la clínica veterinaria.

Luego de estos primeros auxilios, el perrito pasó a ser atendido en una casa temporal de pago en Plaza de la Revolución. 

Desconozco el dato exacto, sin embargo, supongo que en varias oportunidades muchos animales no encuentran un hogar de tránsito ni son adoptados inmediatamente después de que sus fotos salen en las redes sociales. “Estos temporales los usamos cuando no hay casas de tránsito disponibles”, explicó Yannara Reyna González, coordinadora de BAC Habana.

La protectora Lisy Alonso es quien provee la alimentación y la atención necesaria a los animales de este refugio.

 

Campeón en la clínica veterinaria.

A Javier Larrea, la coreógrafa Lizt Alfonso le sugirió que ese perrito debía llamarse Campeón; solo un campeón hubiese sobrevivido al mar. Yannara ha tenido contacto directo con Campeón y puede asegurarnos que “después del susto inicial ha demostrado ser muy cariñoso; se adaptó bien a los demás perritos”. Lo define como “muy inquieto y juguetón”. 

Me gustaría retomar la frase con la que inicié el texto: “no es lo mismo estar solo que en soledad”. En esa alcantarilla, Campeón sentía una soledad devastadora; debió haber pasado por mucho. El simple hecho de ser abandonado, de una manera tan aterradora, entristece. 

Hay mucho de Campeón en cada perrito desamparado, en cada animal que vive en las calles. Hay mucho de Campeón en los animales abusados, en los asesinados, en los olvidados. Todos ellos viven en inmensa soledad. 

Pero no están solos. Aunque sean ignorados por tantas personas, ellos no están solos. Existe una comunidad animalista que lucha, día a día, para que todos los campeones dejen de vivir bajo la ciudad. 

2 comentarios sobre “Bajo la ciudad

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  1. Es Extraordinariamente conmovedor y Alentador a la vez este Relato!!! Lastima no poder saber quien era el dueño y hacerle lo mismo pero soldando de antemano la alcantarilla para que no pudiera ser rescatado!!!
    Todo Mi Respeto y el de muchisimos Cubanos dentro y Fuera de Cuba para todos ustedes!!!! Total Reconocimiento y Respeto Igualmente para el Comando de Rescate y Salvamento que tnto Riesgo enfrentan en el mayor % de sus misiones!!!!
    Gracias a TODOS por devolvernos la Esperanza!!!! También en mi familia ponemos nuestro granito! Tenemos 6 perros rescatados y 7 gatos y alimentamos a todos los que podemos cuando estamos por la dura calle!!!
    ES IMPRESCINDIBLE Y JUSTA UNA LEY DE PROTECCION ANIMAL, NO UN DECRETO QUE SOLO REGAÑE COMO A NIÑOS PEQUEÑOS A SERES DESPRECIABLES QUE MALTRATAN, DENIGRAN Y ASESINAN ANIMALES!!! HAY QUE CONDENARLOS Y HACER JUSTICIA!!!!

    Le gusta a 1 persona

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